Que ya somos los mayores de esta gran familia, con padre y madre. Somos un grupo que la mayoría empezamos desde micos y vamos a acabar esto juntos, esta gran historia, porque vamos marcando nuestra propia historia, la historia de PREAS. Hemos pasado por peleas, cambios de monitores, pero casi todos estamos desde siempre y para siempre en esta historia, una historia unida por una persona, Dios. Porque sinceramente, estoy muy agradecida, a todos estos años, ya vamos camino del último, pero recuerda que el primer año nos tubieron que separar en dos grupos porque eramos demasiados, algunos se han ido, pero la mayoría perduramos. Esto no se tiene que acaban con un final cualquiera, tiene que acabar como el mejor de los finales, ya que somos el mejor grupo. Y tan solo me queda decir que sin PREAS no sería nada, ni nadie, formais parte de mi ser, sois los pilares de mi vida, el motor de mi corazon. Y es mirar todo lo recorrido y alegrarme por ello, por lo mucho que me he acercado Jesús, la fe que he ganado, las millones de sonrisas, carcajadas, y lagrimas de la emocion o por echar de menos a alguien, como monitores, y aprovecho a nombrar a Nerea García Calderón que ha sido una de las mejores monitoras y se notó mucho su ausencia al irse del grupo y se nota ahora que esta a millones de kilómetros de aqui, de la iglesia, y que la quiero mucho y la echo de menos, tanto a Nerea como a todos los monitores que han pasado a confirmacion, a los curas en especial Óscar, porque nunca veré a un cura, mejor que el.